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¿Qué debería revisar en mi startup al abrir una ronda de financiación?

Es muy complicado, por no decir imposible, poner en marcha una startup sin financiación. El arranque pasa por dedicar horas de trabajo, apostar capital de los propios socios fundadores, quizás recurrir al entorno cercano y, una vez en marcha, abrir una ronda de financiación para llegar a business angels y fondos.

De financiación de startups y de valoración ya hemos hablado con anterioridad en el blog; sin embargo, hoy quería hablar de financiación y de rondas con una perspectiva distinta: ¿cómo plantear una ronda de financiación?

¿Cómo plantear una ronda? Quizás, viendo esta pregunta, te venga a la cabeza algo bastante obvio:

  • Cuánto dinero necesito
  • Qué estoy dispuesto a ofrecer a cambio
  • He hecho los deberes y tengo un business plan bastante sólido

Y, aunque no te falta razón, creo que hay algunas cosas más a tener en cuenta a la hora de abrir una ronda de financiación y, precisamente, es donde hoy quería poner el foco.

El objetivo de hoy es ponernos un poco en la perspectiva de un inversor en fase inicial y repasar los aspectos básicos que debería cumplir nuestra startup cara a una ronda. Dicho de otra forma, vamos a hacer un checklist con los aspectos a repasar cara a abrir una ronda de financiación.

1. Un repaso a las fuentes de financiación

Como comentaba al inicio, toda startup (y prácticamente cualquier negocio) necesita dinero para arrancar y continuar la marcha hasta llegar al ansiado punto de equilibrio.

Valle de la muerte - clientes startup
“El Valle de la muerte” es todo el camino a recorrer por una startup desde su inicio hasta que llega al punto de equilibrio, es decir, desarrollo del producto, lanzamiento comercial y momento en el que los ingresos y los gastos se compensan y se empieza a generar caja (y ser rentable)

Básicamente, a este tiempo que transcurre entre que arrancamos y llegamos al punto de equilibrio (momento en el que ingresos y gastos se igualan) se le conoce como “valle de la muerte” porque, precisamente, muchas empresas se quedan por el camino.

Para hacer esta travesía necesitamos combustible y este combustible es capital que puede venir por inversión (de los socios fundadores o de terceros) o a través de deuda. Hoy vamos a poner el foco en la inversión que, básicamente, se traduce en la entrada de nuevos socios en la empresa a través de una ampliación de capital en la que, a cambio, obtienen una participación de la empresa (acciones de la compañía).

Los tipos de inversores que entran en la empresa es algo que depende de múltiples factores:

  • ¿Qué valoración tiene la compañía? ¿Cuánto dinero necesita la startup? ¿De cuánto es la ronda que está abierta?
  • ¿En qué momento está la startup? ¿Tiene MVP? ¿Qué tracción tiene?
  • ¿Qué fuentes de financiación ha utilizado ya?
  • ¿Hay armonía entre las necesidades de capital, la tracción y las fuentes de financiación a las que voy a recurrir?

Estas cuestiones son básicas antes de plantear una ronda de financiación porque hay fuentes de financiación que solamente son accesibles cuando hemos mitigado ciertos riesgos en la compañía y otras que, por ejemplo, dejan de tener sentido en determinadas fases porque el porcentaje de participación que pueden tener en la compañía es extremadamente pequeño…

Alguna vez he utilizado este gráfico de la Haas School of Business de la Universidad de California – Berkeley para explicar las distintas fuentes y su fase de entrada según los riesgos de la empresa (algo que hay que tener presente):

Fuentes de financiacion - arrancar una startup
Fuentes de financiación para startups (inversión). Imagen: Haas School of Business, University of California Berkeley

2. Checklist a repasar al abrir una ronda de financiación

Una vez hecho este breve repaso a las fuentes de financiación, toca entrar en materia y poner el foco en el checklist o aspectos a repasar a la hora de abrir una ronda de financiación y entrar en contacto con inversores.

Comenzamos:

  • Equipo: ¿está el equipo a tiempo completo o hay fundadores a tiempo parcial? ¿están cubiertas todas las áreas clave del negocio o nos faltan perfiles clave? ¿hay coherencia entre el equipo que tenemos y lo que queremos hacer? ¿el equipo es multidisciplinar? ¿se ha hecho el reparto de equity? ¿cada socio tiene un rol claro en la compañía? ¿tenemos pacto de socios firmado? ¿hay vesting? ¿los socios están alineados y asumen el rumbo y la estrategia de la empresa? ¿se tiene claro cómo captar e incorporar talento?

  • Estrategia de salida: ¿hemos reflexionado sobre la salida que le vamos a ofrecer a los inversores? ¿qué hitos alcanzaremos con esta ronda? ¿quién entrará después y a qué valoración estimada? ¿hemos reflexionado en escenarios de retorno para los inversores que queremos incorporar?

  • Métricas bien definidas: ¿tenemos bien definidas nuestras métricas? ¿son relevantes y describen bien nuestro modelo de negocio? ¿hay vanity metrics en nuestro investor deck? ¿demostramos tracción con estas métricas? ¿estamos supliendo la tracción por cosas que no lo son? ¿mostramos una imagen fiel de nuestro negocio y los hitos que hemos conseguido?

  • Compromiso de los fundadores: ¿somos capaces de demostrar el compromiso de los fundadores con el proyecto? ¿cuál ha sido nuestro coste de oportunidad personal? ¿a qué hemos renunciado? ¿cuánto dinero hemos puesto? Si estamos pidiéndole a alguien que se suba a este barco, qué menos que vea que nosotros también estamos arriesgando y, por tanto, también nos la estamos jugando al 100%.

  • Fit entre la startup y el inversor: ¿hemos investigado a los inversores? ¿existe un encaje entre nuestro proyecto y sus inversiones? ¿nos puede aportar ayuda en el sector? ¿existe afinidad? ¿qué otras participadas tiene? Este sector es un sector de confianza, por tanto, tiene que existir un encaje claro entre los fundadores, el proyecto y sus inversores para que, realmente, salga un acuerdo fructífero. No todos los proyectos son invertibles y, por supuesto, no todos los inversores encajan con todas las startups; esto va de personas y hay que tenerlo en cuenta.

  • Referencias y prescriptores: el llamar a alguien a puerta fría es muy duro y, desgraciadamente, no siempre funciona. Los inversores son accesibles por LinkedIn, por su web y, por supuesto, van a eventos en los que podemos contactar con ellos pero, claro está, es mucho mejor si alguien de confianza para ambas partes hace de conector. Por tanto, dentro de la investigación, no está de más revisar qué conexiones tenemos en común para que alguien nos presente y nos prescriba. Estamos en un sector de confianza y de reputación, es una parte del juego que tenemos que aprender.

  • Área legal en estado de revista: Carlos Blanco siempre dice que lo primero en lo que hay que gastar dinero es en un buen abogado que nos asesore (y no le falta razón). El área legal de la empresa tiene que estar en perfecto estado de revista cara a abrir una ronda de financiación; no nos podemos permitir el lujo de pararla porque aún no tengamos pacto de socios, porque nos falten documentos o porque está todo sin hacer cara a una auditoría… Sin apoyo legal, ¿quién nos va a ayudar a negociar la ronda? ¿quién va a revisar el term sheet? ¿quién va a repasar la propuesta de pacto de socios del inversor?

  • Ante la coinversión, gestionar bien expectativas e intereses enfrentados: como comentaba, este es un “sector” que se basa en la reputación y en la confianza y, de hecho, los inversores prefieren compartir riesgos y que más de uno entre en una misma ronda. Evidentemente, negociar a varias bandas es complicado y es algo que hay que saber gestionar porque aparecerá el FOMO pero nadie querrá ser el primero… Además, alinear intereses distintos también es otro factor a tener en cuenta porque, al negociar por separado, puede que nos encontremos encima de la mesa varios term sheets distintos y cláusulas para el pacto de socios de cada inversor y habrá que hacer converger todo a unas únicas condiciones de entrada.

Y, por supuesto, no hay que olvidarse del contexto económico en el que estemos porque, como nos podemos imaginar, en época de crisis las cosas se complican bastante…

3. Material complementario para saber más sobre cómo abrir una ronda de financiación

Para profundizar algo más en este tema, te dejo también algunas lecturas interesantes que, en mi opinión, te pueden ayudar a preparar tu próxima ronda:

Por cierto, 1×1 Media, editora de la serie de libros “Founder’s Pocket Guide”, también tiene publicado un interesante checklist para abordar el proceso de inversión con un business angel.

Es muy buen recurso porque aborda el repaso desde tres perspectivas: la preparación (repasando aspectos clave del negocio), el pitch (cómo vendemos nuestra idea al inversor) y el deal (cómo abordar el proceso de negociación y cierre).

4. Libros recomendados

Imágenes: Startup Stock Photos, Startup.co


Publicado enStartups

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