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¿Qué son el burn rate y el runway y por qué son dos métricas importantes para una startup?

Hay dos términos que usan mucho startups e inversores cuando se refieren al consumo de caja que hace una compañía: el burn rate y el runway.

Hoy quiero poner el foco en estos conceptos (mejor dicho, métricas) con la idea de explicar qué son y por qué son de interés en una startup.

Desde que ponemos en marcha un negocio hasta que empezamos a tener beneficios pasa un tiempo, a veces demasiado largo. Esta “travesía por el desierto” es lo que se conoce como el Death Valley (o valle de la muerte) y, para realizarla, necesitamos contar con financiación.

Y, precisamente, tanto el burn rate como el runway nos van a ayudar a saber cuándo tenemos que parar a repostar si queremos llevar a buen término esta travesía.

Comenzamos.

1. La travesía por el “Valle de la Muerte”

No es la primera vez que hablo del valle de la muerte para una startup que es, básicamente, todo el tiempo y recursos que necesita un negocio desde que se pone en marcha hasta que llega al break even o punto muerto, es decir, el momento en el que ingresos y gastos se igualan y, a partir de ahí, el negocio se convierte en sostenible porque generará beneficios.

Valle de la muerte - clientes startup
“El Valle de la muerte” es todo el camino a recorrer por una startup desde su inicio hasta que llega al punto de equilibrio, es decir, desarrollo del producto, lanzamiento comercial y momento en el que los ingresos y los gastos se compensan y se empieza a generar caja (y ser rentable)

Hasta llegar ahí, una startup tiene que hacer un largo camino para el que se necesita combustible y esta gasolina no es otra cosa que dinero. Este dinero es el que vamos a necesitar para construir nuestro MVP, hacer campañas de marketing, etc.

¿Y de dónde sale el dinero? Pues básicamente, este dinero que vamos a necesitar puede salir de 4 fuentes principalmente:

  • De la aportación que hagan los socios fundadores (skin in the game)
  • De préstamos, es decir, deuda
  • De inversión a través de una o varias rondas
  • De dinero a fondo perdido procedente de premios, convocatorias, subvenciones, etc.

Vale, ¿y qué tiene que ver todo esto con el burn rate y el runway?

La respuesta es sencilla. Ambas son métricas que nos ayudan a controlar cómo gestionamos el dinero y cuándo tenemos que plantear una nueva ronda de financiación.

Vamos a verlo con más detalle.

2. El burn rate y el runway, nuestros indicadores de combustible y alcance

Si una startup tiene que afrontar una larga travesía hasta ser rentable y necesita combustible para hacerla, el burn rate nos viene a indicar el ritmo al que estamos gastando combustible.

Dicho de otra forma, el burn rate mide cuánto dinero estamos consumiendo de la caja cada mes y, de hecho, se calcula como la diferencia entre nuestros costes operativos o de estructura y el margen bruto que tenemos.

Si no vendemos, nuestro margen bruto es 0 y, por tanto, toda el funcionamiento de la empresa se sostiene con el dinero que tenemos en la caja (la financiación que hemos recibido).

¿Y qué es el runway? Pues si el burn rate define el ritmo al que estamos gastando el dinero, el runway nos va a marcar hasta dónde podemos llegar con lo que nos queda en el depósito de combustible.

Es decir, el runway mide cuántos días de vida le quedan a nuestra empresa antes de agotar la caja según el ritmo de gasto que tenemos (suponiendo que nuestros gastos sean mayores que nuestros ingresos).

¿Y por qué el burn rate y el burn rate son dos métricas importantes? La respuesta es sencilla, nos marcan cuánto tiempo tenemos para que entre dinero en la caja (repostar); es decir, para abrir una nueva ronda de financiación, para buscar un préstamo o, por supuesto, para facturar.

El burn rate también dice mucho de cómo estamos gestionando nuestra startup puesto que indica si somos eficientes en nuestras operaciones o solo estamos poniendo el foco captar clientes sin prestar atención al coste (eficiencia y eficacia no son lo mismo).

Además, el runway, en cierta medida, da una idea del tiempo que tiene la startup para negociar su ronda. Si su runway está muy ajustado y queda poca caja, entonces, tiene poco margen para negociar y esto puede hacer que la startup acepte no muy buenas condiciones con los inversores.

3. ¿Por qué hay que prestar atención al burn rate y al runway en una startup?

Si una de las tareas clave del CEO de una startup es, precisamente, que no falte dinero en la caja de la compañía; creo que queda bastante claro que el burn rate y el runway son dos métricas clave que se tienen que manejar y controlar.

Pensando un poco, una ronda de financiación debería llenar nuestro tanque de combustible para alcanzar hitos de valor relevantes como para plantear el siguiente gran salto en 12 meses aproximadamente. Es decir, la ronda tiene que proporcionarnos un runway de 12 meses o más (y digo más porque si facturamos, estamos haciendo que entre dinero en la caja).

presupuesto lecciones para startups
Jared, el personaje de la serie Silicon Valley, muestra en una gráfica el runway de la startup y cómo ha presupuestado los gastos de caja para llegar al objetivo del MVP

Como siempre hay que pensar en los imprevistos (y creo que esta crisis del COVID-19 nos lo ha dejado claro), tendría sentido mantener el control del burn rate para que, en valor medio, nunca supere el 10% de la ronda.

Esto nos lleva a que, como CEOs, tenemos que ser los guardianes del flujo de caja de la empresa y no delegar decisiones que tengan que ver con aumentar los gastos operativos de la empresa.

Además, para contener el burn rate (y, por consiguiente, alargar el runway) tenemos que pensar muy bien cuándo necesitamos hacer crecer nuestro equipo en tamaño, acertar bien con nuestros fichajes (recordemos el hire slow and fire fast), pensar en los imprevistos y levantar algo más de lo que dice nuestro Excel por si algo sale mal y, lo más importante, no demorar la decisión de pivotar si las cosas no salen cómo las esperamos.

Y con todo esto no quiero decir que la clave sea gastar poco dinero y que nos volvamos unos tacaños a la hora de gestionar nuestra empresa.

Lo que quiero decir es que hay que controlar bien el dinero para que éste sirva para hacernos conseguir nuestros objetivos y, por tanto, hay que gastar en todo aquello que contribuye a hacer funcionar el negocio.

Así que gastos superfluos como los muebles de diseño, el merchandising corporativo o algunas de las “barbaridades” que vimos en la serie Silicon Valley de HBO cuando la startup protagonista levanta su primera ronda.

Hasta la próxima.

Imágenes: HBO, via Giphy,Ekaterina Bolovtsova (Pexels), Startup Co..


Publicado enStartups

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